La iglesia de Klaukkala.

Con todos ujtedej... la impresora más gorda del mundo.

Con todos ujtedej… la impresora más gorda del mundo.

Su falta de fe resulta… evidente.

Darth Vader.

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Bueno, que se acabó el cachondeo. Irse preparando, que he vuelto a intenné.

Ya está bien de tanta finura y tanto miramiento políticamente correcto, jombreyá. ¡A la manteca colorá! Endespués de una larga ausencia cibernética en la que me he tenido que cagar en las cuatro farolas que alumbran la tumba de la puta madre del Zuckerberg por haberme echao del feimbuk porque el muy hijo del tercer hijo de un lagarto sin rabo disía que yo (¡¡¡yo!!!) había mentido en mi anterior cuenta dando un nombre falso (¿a él qué cohones más le dará que me llame Yamamoto o José Manuel? ¡¡¡Si es lo mismisto!!!) he vuelto al mundo de los vivos en internet con una cuenta que espero (a la tercera va la bencina) ya sea la refinitiva.

Y cual no fue mi asombro que con el anulamiento de mis cuentas… ¡¡¡se me borraron mis posts en SEMS!!! ¡Aquellas glorias de las letras satánicas se habían perdío en el monte del olvío! Así que ni corto ni perezoso y menos mal que satanista prevenío vale por raíz cuadrada de menos uno, eché mano de mis bacapeaos (back-ups en el lenguaje serrano y anodino ése que dan en llamar inglés), los corregí, aumenté e ilustré más aún y me dirigí cual Quijote de análisis estilístico harkiteztóniko a luchar contra los metafóricos molinos del aburrimiento y críticas chichinabescas de cuatro renglones mal paríos.

Con todos ujetedes vuelve y espero que pa’ quedarse toa la eternidad… Hoy tengo el honor (mejor dicho, la desvergüenza) de re-iniciar la que espero sea una nueva sección de nuestro Majno Jrupo:

El TEMPLO DEL MAL.

Antes que ná, Güenos y Malvados días (que no se pierda la educancia).

Pensando, pensando (una fea costumbre que tengo), me di cuenta de que, tras mi (breve) paso por Bellas Artes, he estudiao (o visto cosas que mi encéfalo me permite olvidar… je, je… “falo”) demasiada arquitectura religiosa. Que he visto mucha inglesia y mucho sitio donde se arrejunta la gente para adorar a falsas deidades que ná tienen que ver con El del Rabo Y los Cuennos, vaya… y algunos de esos sitios son más feos que pegarle a tu madre el día de Navidad con la goma del butano. Son, por tanto, dijnos de ser estudiados en su conjunto como ejemplo de prédica y a la balanza por parte de satanistas de pro como nosotros.

Voy a empezar a mostrar ejemplos pa’ que antes de iros a la cama miréis debajo por si hay monstruos… y resulta que sí que los hay.

Con todos ustedeeeees… la iglesia de Klaukkala, Finlandia.

Es siniestra, pero siniestra con clase. Como Darth Vader.

Es siniestra, pero siniestra con clase. Como Darth Vader.

Arquitecto: Anssi Lassila (hay que tener muchos cojones pa llamarse asín), de Lassila Hirvilammi Architects Oy (no, mañaaaaana). Y pasamos a tratar el interior porque el exterior no se caracteriza precisamente por la pasión por los detalles que le han puesto. El salpicadero de un Seat Panda es barroco comparado con este engénder. El mobiliario eclesiástico y lámparas diseñadas por el diseñador de interiores Antti Paatero (supongo que será el enemigo de un tal Paatero, o alguien opuesto a la inmigración ilegal subsahariana). Las telas litúrgicas están diseñadas por Hanna Korvela (pariente lapona de Hanna Barbera, la de los Picapiedra). El puto adefesio está en TODO EL CENTRO del pueblo, Klaukkala. Un obrero murió durante la construcción, al despeñarse desde el tejado. Se sentiría culpable. O algo.

Amueblao al mejor estilo de... que me dicen que eso es una sección del Ikea y me lo creo, vamos.

Amueblao al mejor estilo de… que me dicen que eso es una sección del Ikea y me lo creo, vamos.

Pues… ¿qué puedo disir yo ante tamaña majnificiencia, ante este barebone de la negritud nórdica? Dan ganas de pasarle toa la lengua a esta inglesia que tal parece que esté hecha para atraer como feligreses a Hansel y Gretel. Aunque la verdad, no sé si mejor usarla como la impresora más grande del mundo mundial. Madre mía, los tonner para plotter tienen que valer como los barriles de crudo Brent. Es más, a este templo lo han pintao del mijmo color: negro petróleo. Si te rozas con las paredes te manchas el traje de la primera comunión. Y el del bautizo, ya puestos.

El que diseñó el campan-ario no es más cabrón porque el día no es más largo.

El que diseñó el campan-ario no es más cabrón porque el día no es más largo.

Menos mal que la impresora venía con el mueble de Ikea pa’ los CD de serie (que no de serio) y que a la vez sirve de campanario. Total, como tienen a Suecia al lao, se ve que se dieron una vuelta como nosotros nos la damos pa’ ir a Portugal a por toallas y se lo trajeron de buen precio. Y no se dejen engañar… yo pa’ mí, que esas campanas tocan la Marcha Imperial de Star Wars para llamar a los feligreses.

Resumiendo: pura poesía de autor es can di nabo en color wengué.

Y hasta la iluminan de noche y tó. No vaya a ser que con lo negra que es, los feligreses se salten los servicios nocturnos. Y los suicidas el campanario.

Y hasta la iluminan de noche y tó. No vaya a ser que con lo negra que es, los feligreses se salten los servicios nocturnos. Y los suicidas el campanario.

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